Los juegos de olfato más fáciles para hacer en casa son esconder premios por una habitación, el juego de los vasos, buscar dentro de cajas o de una toalla enrollada y seguir un rastro de premios. Empieza siempre fácil, con los premios a la vista, y sube la dificultad poco a poco. Sesiones de 5 a 15 minutos bastan; termina siempre con éxito.
- Empieza con premios a la vista: el éxito engancha.
- Usa parte de su ración si tiene tendencia a engordar.
- Sesiones cortas: 5-15 minutos.
- Sube la dificultad cuando lo resuelva sin dudar.
- Termina siempre con un acierto.
Antes de empezar: tres reglas
- Fácil al principio. Las primeras veces, los premios se tienen que ver. El objetivo es que entienda el juego y que gane.
- Una palabra para empezar. Elige una señal, como «¡Busca!», y úsala siempre al empezar. Pronto la asociará con algo divertido.
- Termina con éxito. Si se atasca, ayúdale o vuelve a un nivel más fácil. Mejor acabar con ganas que frustrado.
Juegos fáciles (para empezar)
1. Lluvia de premios
Lanza un puñado de bolitas de pienso sobre una alfombra o el césped y di «¡busca!». Las bolitas se esconden entre las fibras y tiene que olfatear para encontrarlas. Es el juego más sencillo y uno de los que más relajan.
2. Premios a la vista por la habitación
Con tu perro mirando, deja premios en sitios visibles: junto a la pata de una silla, en un escalón, al lado de la puerta. Suéltale con la señal de «¡busca!».
3. La toalla enrollada
Extiende una toalla, reparte premios por encima y enróllala. Tendrá que desenrollarla con el hocico y las patas. Para subir la dificultad, hazle un nudo flojo.
4. La alfombra olfativa
Una alfombrilla con tiras de tela donde esconder su comida. Es como la lluvia de premios, pero con niveles de dificultad y más cómoda de recoger. Te contamos cómo usarla en alfombra olfativa para perros.
Juegos de nivel medio
5. El juego de los vasos
Tres vasos de plástico boca abajo y un premio debajo de uno. Al principio, deja que vea dónde lo pones; después, muévelos o escóndelo sin que mire. Cuando señale el vaso correcto con la nariz o la pata, levántalo y que se lo coma.
6. Cajas sorpresa
Varias cajas de cartón abiertas (sin grapas ni cinta) y premios solo en algunas. Después, ciérralas sin apretar o mete papel arrugado dentro. Ojo si es de los que se comen el cartón: retíralo en cuanto termine.
7. Botella con premios
Una botella de plástico vacía, sin tapón ni anilla, con unas bolitas de pienso dentro. Al moverla, van cayendo. Juego para hacer siempre con supervisión.
8. Escondite por la casa
Deja a tu perro en otra habitación (o que alguien le sujete) y esconde premios en varias estancias: detrás de una puerta, debajo de un cojín, en una zapatilla. Suéltale con «¡busca!».
Juegos avanzados
9. Rastro de premios
Haz un camino de pequeños premios cada medio metro que termine en un «tesoro» (un premio mejor). Ve separándolos más y añadiendo curvas. En el campo o en un parque tranquilo, es un juego estupendo.
10. Busca tu juguete
Frota su juguete favorito con un premio para que huela más, escóndelo y pídele que lo encuentre. Cuando lo haga, celebra a lo grande.
11. ¿En qué mano está?
Un premio en una mano, cerradas las dos. Cuando la toque con la nariz, ábrela. Si elige la vacía, enséñale la otra y vuelve a empezar, sin regañar.
12. Busca a la persona
Alguien de la familia se esconde con premios y tu perro le busca. Empieza con escondites fáciles, detrás de una puerta, y ve complicándolo.
¿Cuánto tiempo y cuándo?
- 5 a 15 minutos, una o dos veces al día.
- Días de lluvia, frío o mucho calor, cuando el paseo es más corto.
- Antes de irte de casa, para que se quede relajado.
- Después de una visita o un susto: olfatear ayuda a calmarse.
Por qué funcionan tan bien
Olfatear es la forma natural que tiene un perro de explorar y entender su entorno. En un estudio de 2019, los perros de familia que hicieron juegos de olfato durante dos semanas mostraron un sesgo más «optimista» en una prueba de comportamiento que los que practicaron obediencia. Además, resolver una búsqueda por sí mismo da confianza, algo especialmente valioso en perros tímidos o adoptados.



